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Alargascencia, una iniciativa sostenible para ti y para el planeta

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Alargascencia, una iniciativa sostenible para ti y para el planeta

Alargascencia es un directorio de establecimientos en los que puedes reparar objetos, alquilar, hacer trueque y encontrar o vender productos de segunda mano. Facilita la búsqueda de aquellos pequeños comercios, cooperativas y otro tipo de iniciativas cercanas a tu casa, donde puedes encontrar todos estos servicios.

Alargascencia

Alargascencia es la campaña de la ONG Amigos de la Tierra para luchar contra la obsolescencia programada y percibida, a través de alternativas reales recopiladas en un directorio online. El directorio, representado por un mapa interactivo, se compone de comercios locales dedicados a la reparación, la segunda mano y el alquiler. En él pueden participar todos los pequeños comercios cuyo objetivo sea alargar la vida útil de las cosas. Se trata de un proyecto colaborativo en el que cualquier persona puede subir los establecimientos que conozca.

Obsolescencia programada y obsolescencia percibida

Los productos se diseñan para funcionar un determinado periodo de tiempo y, además, están fabricados para que su reparación sea difícil y por lo tanto, costosa. Este es el caso de muchos productos informáticos, de telecomunicaciones o electrodomésticos. Es lo que se viene conociendo como obsolescencia programada.

A su vez, tenemos otro tipo de obsolescencia más sutil: la de los anuncios comerciales que se encargan de transmitir si un producto ya ha pasado de moda. Esto sucede, por ejemplo, con la ropa, complementos o con los productos electrónicos, y es lo que se denomina obsolescencia percibida.

Problemas ambientales y sociales de la obsolescencia

La fabricación continua de objetos requiere de un constante abastecimiento de recursos naturales, con la apertura de grandes minas que contaminan y acaparan entornos naturales para la extracción de materiales. Todo esto sumado a la explotación laboral de las personas más vulnerables, que trabajan jornadas inhumanas para fabricar más y más productos en condiciones insalubres. La creación desproporcionada de productos genera, a su vez, una cantidad ingente de residuos. Su gestión se hace cada vez más compleja, permitiendo la aparición de vertederos incontrolados, como cementerios electrónicos.

Alternativas a la obsolescencia

El concepto Alargascencia busca plantar cara a los problemas de la obsolescencia, facilitando alternativas a la ciudadanía. Cada vez es más difícil alargar la vida de nuestros objetos, pero no es imposible, y existen miles de establecimientos enmarcados en el sector de la reutilización (reparación, alquiler, segunda mano…) que pueden echarnos una mano en nuestro objetivo.

Alargascencia se compone ahora mismo de casi 900 establecimientos de ropa, muebles, aparatos eléctricos y electrónicos, juguetes, herramientas, y cualquier cosa que te puedas imaginar. No es la solución definitiva a la obsolescencia programada, pero sí es un paso para visibilizar los pequeños comercios que cumplen con esta función ambiental y social, llegando a ser una alternativa real a la obsolescencia percibida.

Y es que esta estrategia comercial basada en una economía que considera los recursos ilimitados sí que está obsoleta. Y no solo pasa factura a los consumidores, que tienen que renovar sus electrodomésticos, aparatos electrónicos y ropa más a menudo; el medio ambiente y la población en general son los principales afectados.

Obsolescencia programada y el papel de la Administración

En 2014 se traspuso la directiva europea de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, en la que se podrían haber incluido las alegaciones presentadas por organizaciones ecologistas como Amigos de la Tierra.

La ley de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, en España, menciona de forma anecdótica la prohibición del diseño de productos de corta vida y difíciles de reparar, sin establecer ni presupuestos ni objetivos; a su vez incluye un 2% de porcentaje mínimo de reutilización (que aunque parezca ridículo es el único que existe en Europa). Por otro lado, se dejaron escapar oportunidades, como alargar el tiempo de las garantías o el apoyo financiero y legislativo a las redes y establecimientos de reparar.

Más allá de nuestras fronteras, Francia ya prohibió la obsolescencia programada en 2014, con penas de hasta dos años y de hasta 300.000€. En Suecia se han tomado medidas para favorecer las reparaciones, que estarán sujetas a un IVA reducido con el fin de ponérselo más fácil al consumidor final.

Gestión de residuos

Los sistemas de gestión de residuos se basan exclusivamente en los residuos generados, no buscan intervenir o planificar la reducción de los mismos. La posibilidad de su reutilización, reparación o reciclaje debería ser uno de los pilares básicos al diseño de cualquier producto. Éste es uno de los motivos por los que seguimos contando con el vertido o la incineración como los sistemas principales para el tratamiento de residuos, con los impactos asociados a estos sistemas.

En el caso de las incineradoras, la emisión de dioxinas y furanos, y producción de cenizas tóxicas, con graves problemas para la salud, y en el caso de los vertederos, producción de lixiviados contaminantes para el suelo y el agua subterránea, así como la degradación de las zonas donde se localicen.

Teléfonos no tan inteligentes

Por poner algún ejemplo, un teléfono de nueva generación genérico requiere unos 18 m2 de suelo y 12.760 litros de agua, el equivalente a bañarse 160 veces. De su producción se derivan desechos residuales peligrosos entre los que se encuentra arsénico, bario, cadmio, plomo, fluoruros y sulfatos: una tonelada de mineral genera más de 75.000 litros de aguas residuales ácidas, grandes cantidades de gases y casi una tonelada de residuos radiactivos.

El estaño es uno de los componentes fundamentales de los teléfonos de nueva generación y otros aparatos electrónicos, y casi un tercio de la producción mundial se obtiene en las islas indonesias de Bangka y Belitung, donde la minería arrasa el entorno, destruye los bosques costeros, contamina el agua potable y, en muchas partes de las islas, conlleva la desaparición del suelo que antes se aprovechaba para cultivar verduras. La actividad minera también ha dañado los arrecifes de coral, lo cual ha diezmado las poblaciones de peces y ha obligado a muchos pescadores a recurrir a la minería para vivir.

My two cents

Alargascencia representa una gran y necesaria iniciativa. Además, hacer uso del pequeño comercio para esta actividad representa una gran oportunidad para revitalizar estos locales y volver a ponerlos en el mapa de nuestras compras.

Por otra parte, haciendo uso de la filosofía de la economía circular, desde la Administración Pública se debería fomentar la utilización de materiales sostenibles ecológica y socialmente. Que sean reciclables de cara a la creación de nuevos productos y tan duraderos como decida el consumidor mediante el uso que le dé.

El consumo colaborativo también tiene mucho que decir en esta problemática. Gracias a él disponemos de diversas opciones para compartir, vender, prestar o alquilar lo que no utilizamos para evitar producir uno nuevo de cara a usos temporales. Esto supuso un ahorro de 700.000 toneladas de CO2 en 2015 tan solo en España por la segunda mano segunda mano. Para haceros una idea, esta cantidad representa la de una ciudad como Madrid sin tráfico durante 2,5 meses, que no es poco.

La moda también debería ser lo más sostenible posible y para ello también disponemos de opciones colaborativas. Por ejemplo, para la fabricación de una camiseta de algodón se necesitan 4,2m2 de suelo y 3.900 litros de agua. Parace claro que la ropa nos pide a gritos un uso más inteligente de nuestras prendas.

A lo mejor ha llegado el momento de dejarse llevar menos por las modas que piensan tan sólo en su cuenta de resultados y quizás más por la huella que producen esos cambios de tendencias en nuestro entorno. Ahora, por imperiosa necesidad, lo sostenible está de moday para ésta no existen temporadas. La obsolescencia programada y percibida, en cambio, deberían transformarse en un consumo cada vez más consciente.

Si te animas a hacer uso de esta iniciativa – o ya la conocías – no te olvides de compartir tu experiencia en este espacio.

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Fundador de startupscolaborativas.com y conector en OuiShare. Emprendedor y consultor especializado en el sector colaborativo. Entusiasta de los sistemas que empoderan a las personas, los modelos de negocio innovadores y los emprendedores sin miedo a equivocarse. Sígueme en twitter @PakoBautista

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