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Un informe sobre la economía colaborativa que dará mucho que hablar

estudio sharing españa

Opinión

Un informe sobre la economía colaborativa que dará mucho que hablar

Adigital / Sharing España presentan su primer informe sobre economía colaborativa. Este estudio recoge las diferentes modalidades que conforman la misma haciendo distinciones entre modelos puramente colaborativos, modelos bajo demanda (on-demand) y modelos de acceso. Para su realización han contado con la colaboración de expertos del sector pertenecientes a diferentes organizaciones. Como parte de OuiShare, pero sin representar a la organización en este caso, he tenido el placer de formar parte de este esperado estudio.

Un informe necesario

¿A quién de OuiShare no le han preguntado alguna vez qué es la economía colaborativa? O si Uber está incluído en el sector o no lo está; O si Airbnb puede incluirse en esa categoría cuando un usuario tiene anunciados decenas de pisos… A todas estas preguntas, e infinitas más, se ha intentado responder de la manera más consensuada posible. Sin tapujos y sin evitar entrar en debates tan complejos como la laboralidad, la responsabilidad de las plataformas e incluso los modelos organizacionales de las mismas.

Para empezar, se ha diferenciado entre economía colaborativa, on-demand y de acceso, teniendo la primera la siguiente definición:

La economía colaborativa la conforman aquellos modelos de producción, consumo o financiación que se basan en la intermediación entre la oferta y la demanda generada en relaciones entre iguales (P2P o B2B) o de particular a profesional a través de plataformas digitales que no prestan el servicio subyacente, generando un aprovechamiento eficiente y sostenible de los bienes y recursos ya existentes e infrautilizados , permitiendo utilizar, compartir, intercambiar o invertir los recursos o bienes, pudiendo existir o no una contraprestación entre los usuarios.

Economía on-demand

Dentro de la economía bajo demanda, encontramos aquellos modelos de consumo y provisión de servicios que se basan en la intermediación entre la oferta y la demanda generada habitualmente de profesional a consumidor (B2C) a través de plataformas digitales que no prestan el servicio subyacente y cuya prestación se origina en base a las necesidades del usuario que demanda y se adapta a sus preferencias, prestándose normalmente a cambio de una contraprestación y habitualmente con ánimo de lucro.

Y economía de acceso

Finalmente, consideramos que forman parte de la economía de acceso aquellos modelos de consumo en los cuales una empresa, con fines comerciales, pone a disposición de un conjunto de usuarios unos bienes para su uso temporal, adaptándose al tiempo de uso efectivo que requieren dichos usuarios y flexibilizando la localización espacial de los mismos.

En el mismo informe, que os animo a leer de principio a fin, se pueden encontrar notas explicativas de cada definición.

Acuerdos y desacuerdos

Como reza el título del artículo, está claro que este informe va a dar mucho que hablar – por algo tan simple como la complejidad de un sector que se encuentra en una etapa muy incipiente y que en sus pocos años de andadura presenta infinidad de polémicas.

De todos modos, tomémoslo como lo que es: una base desde la que seguir construyendo, un informe hecho de manera colaborativa que espera recibir todo el feedback constructivo posible para seguir evolucionando. Un documento que recoja los cambios que se están produciendo casi en tiempo real en un sector vivo y que estamos creando entre todos. Si este informe fuese algo unidireccional, no tendría sentido ni coherencia con el sector en el que pretende sentar las bases que nos permitan dialogar entre todos y entender de qué estamos hablando de manera más exacta.

Modelos de acceso

Personalmente, me siento bastante cómodo con este trabajo generado. Aún así, y ya entrando en opiniones y aportaciones personales, no habría sacado ni a los espacios de coworking ni al carsharing de la definición de economía colaborativa para crear una nueva categoría de economía de acceso. Por supuesto, todo depende del punto de vista desde el que se mire, y veo interesante el utilizado en este caso, basado en la prestación del servicio subyacente. Esto quiere decir básicamente quién es el que presta de manera efectiva el servicio, si el particular a título personal o la empresa que intermedia.

En este sentido, opino que la economía de acceso es algo transversal y básico en la economía colaborativa (acceso frente a propiedad) y que el hecho de que una empresa esté prestando el servicio no cambia la disrupción de un modelo históricamente basado en la propiedad del vehículo a uno en el que se comparte entre los usuarios la accesibilidad al mismo. En el caso de los espacios de coworking, el simple hecho de suponer un uso más racional de las oficinas (normalmente B2B, aceptado en el estudio), incluyendo el alquiler de salas a empresas o particulares para eventos, y la creación de sinergias y comunidades entre los miembros, les hace merecedores de la etiqueta de economía colaborativa.

Economía Colaborativa offline

Con respecto a la economía colaborativa offline (de nuevo coworking, pero también makers, grupos de consumo…), si bien estoy de acuerdo – como no podía ser de otra manera – en que la tecnología es el factor clave que ha supuesto el crecimiento exponencial del movimiento colaborativo, habría preferido una mención en la misma definición de economía colaborativa en vez de haber basado ésta última íntegramente en el modelo plataforma, sobre todo porque, si bien no tiene la misma importancia a nivel escala, el impacto local y social la hacen merecedora de esa posición.

Trabajo colaborativo para la creación de un informe único

Por último, si bien la autora de dicho informe ha sido Sara Rodríguez Marín, manager de Políticas Públicas de Adigital y Sharing España, además de conectora alumni de OuiShare, una parte sobre este informe que hay que tener muy en cuenta a la hora de valorarlo es la de la creación conjunta del mismo.

Este hecho es precisamente uno de los que tiene más peso, y no sólo por el tiempo invertido por las personas pertenecientes a diferentes organizaciones (Ouishare, OCU, CNMC, EY, Kreab y las mismas asociadas a Sharing España) que hemos apoyado desde el principio el proyecto, sino porque refleja el espíritu con el que se ha confeccionado el informe. Un espíritu colaborativo, dialogante y receptivo que es clave, como demuestra el sector sujeto de dicho estudio, para, haciendo uso de la inteligencia y los recursos colectivos, llegar a un trabajo como el expuesto. Además, ha sido desarrollado por perfiles multidisciplinares, aportando cada uno el conocimiento que atesora de su sector y especialidad, tales como, por ejemplo, consumidores, competencia, regulaciones, impacto social y medioambiental y emprendimiento.

Acceso al informe

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Fundador de startupscolaborativas.com y conector en OuiShare. Emprendedor y consultor especializado en el sector colaborativo. Entusiasta de los sistemas que empoderan a las personas, los modelos de negocio innovadores y los emprendedores sin miedo a equivocarse. Sígueme en twitter @PakoBautista

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