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Networking o cómo el efecto red puede hacer crecer tu proyecto

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Networking o cómo el efecto red puede hacer crecer tu proyecto

El ser humano es una animal social por naturaleza. En los negocios, tanto en la etapa de emprendimiento como en las más avanzadas, crear relaciones sociales puede ser muy beneficioso para todas las partes implicadas, siempre y cuando se ponga en práctica de manera correcta. Veamos unos sencillos consejos para hacer networking de forma efectiva.

¿Qué es realmente el networking?

A pesar de llevar varios años poniéndolo en práctica – con mayor o menor éxito – en cada evento al que asisto, para escribir este artículo me he puesto en contacto con Nohelis Ruiz, autora del libro “Triunfa Haciendo Networking”. Y es que una cosa es lo que solemos hacer, y otra muy diferente es cómo hacerlo de manera correcta para sacar el máximo beneficio a la actividad.

Ella define el networking como crear relaciones sostenibles en el tiempo con el fin de favorecer proyectos, tanto personales como profesionales, gracias a esa red de contactos. Una red donde yo aporto, parte importante ésta. Según la experta, si me beneficio y no pongo mi parte esta relación no va a funcionar. También lo define como el marketing de persuasión y como una herramienta de marketing personal, donde de manera previa hay que tener bien definida la marca personal, la misión y la visión. Y personalmente añadiría tener claros los valores.

Un dato muy importante es que hay que comenzar por cultivar las relaciones que ya tenemos antes que buscar nuevas. Esto, además, nos puede ayudar a hacer crecer nuestra red de manera más orgánica.

Estrategia

La preparación requiere de un análisis interno en el que se identifique quién soy, qué tengo para ofrecer, qué busco y cuál es mi meta. Hay que tener en cuenta que se va a hacer relaciones, no transacciones y estas relaciones se afianzan ofreciendo antes que pidiendo.   

Sospecho que por muchas cabezas está pasando la misma pregunta que me hice yo: ¿Y si damos con una persona extractiva que no se preocupa por la reciprocidad de las relaciones? Muy sencillo. En primer lugar asumir que eso pasa y seguirá pasando. La experiencia agudiza el olfato y nos permite reconocer cada vez con mayor celeridad a personas que tan sólo buscan una parte de la relación: las que les conviene.

Además de eso, también el escenario dice mucho de las personas que vamos a conocer. Por suerte, tenemos a nuestra disposición mucha información sobre los diferentes eventos, tanto ediciones pasadas como lista de asistentes que ya muchos organizadores se encargan de recopilar y distribuir. Apliquemos aquí la famosa reputación que tanto aporta a la economía colaborativa y pongámosla en valor para poder decidir de manera eficiente dónde invertir nuestro tiempo y energías. Al final se trata de saber a dónde se va, quién va y cómo te sientes en ese entorno.

No sólo de eventos vive el networking

Según Nohelis, hemos de aprovechar cualquier momento de la vida para entablar relaciones provechosas. Sin obsesionarnos, es interesante aprovechar cualquier circunstancia cotidiana para contar nuestros proyectos y ver qué se puede generar. Hay que saber echarse flores, pero hay que buscar una forma dinámica y agradable de contar nuestra historia.

Hablando sobre diferentes escenarios, en las clases y charlas que imparto siempre aconsejo a los emprendedores del sector colaborativo hacer uso de las herramientas propias del sector (crowdfunding, makers, licencias abiertas…) entras las que están por supuesto las propias plataformas que nos permiten consumir y producir de manera alternativa… y también conocer a mucha gente que, como early adopters, pueden aportarnos una información muy valiosa de cara a mejorar proyectos. Un viaje de 6 horas en coche compartido puede ser simplemente ir de A a B acompañado de desconocidos o, bien gestionado, puede traducirse en un focus group donde analizar qué busca esa demanda que comparte trayecto contigo.

Primer paso para entablar una conversación

Aquí es difícil hablar de una técnica específica. Está claro que cada cada uno tiene la suya y tiene que potenciar sus habilidades. En general, conviene aprender a confiar un poco más en uno mismo, sonreir, y tener en cuenta las diferencias culturales (no es lo mismo el mundo anglosajón que el mundo latino, por ejemplo). Por supuesto, no es aconsejable entrar hablando del negocio, y una fórmula inicial podría consistir en sonreír, empezar con un “escuché que…” y dar la tarjeta como parte de la presentación y demostración de interés. Todo de manera natural y haciendo uso del contacto visual para percibir los niveles de empatía y generar confianza.

Es muy importante detectar esos defectos y virtudes que todos tenemos, para corregir los primeros en la medida de lo posible y exprimir los segundos al máximo. Sobre todo al principio, hay que asumir riesgos y tener claro que la jugada podría salir mal. De todo se aprende y todo se mejora con la práctica.

¿Cómo cultivar una relación?

La actividad no acaba ni mucho menos con el primer encuentro. Hay que utilizar la información que hemos sacado y saber utilizarla de manera correcta. Optar por enviar un email o hacer una llamada de seguimiento depende de la confianza adquirida durante la conversación. Lo que está claro es que hay que retomar el contacto en el corto plazo para refrescar la imagen del encuentro que se ha producido. Es a partir de este momento cuando comienza a crearse la relación. Una relación que hay que alimentar y que hay que tener presente. El uso de las redes sociales para interactuar con las diferentes personas y compartir contenido propio e información relevante puede también favorecer y fortalecer la relación.

Beneficios de crear redes

Entre los múltiples beneficios que conlleva la creación de una red sólida de contactos, destacan la confianza en uno mismo gracias a sentirse parte de entorno más firme. En este sentido, se refleja mayor seguridad por la experiencia adquirida y las siguientes relaciones van más rápido. Asimismo, nuestra red de contactos nos certifican sobre cómo somos, cómo va nuestro proyecto y el potencial que tiene.

¿Mucho networking is not working?

Según la autora, hay que hacer menos net y más working. Hay mucho que hacemos mal por buscar únicamente la venta y concentrarnos en la cantidad en detrimento de la calidad. En lugar de eso, hay que compartir momentos sociales. Si detectamos que no funciona nuestra estrategia hay que analizar el motivo, sin obviar como posible causa no haber hecho el trabajo con la red actual. Para llegar a contactos de contactos hay que alimentar la confianza con los primeros para que te vayan a buscar los segundos.

My two cents

Parece claro que el hacer networking no consiste únicamente en asistir a eventos y hablar con personas. El trabajo comienza por nosotros mismos, con la creación de una estrategia basada en la generosidad y la búsqueda de relaciones beneficiosas para ambas partes y duraderas en el tiempo. Le sigue saber dirigirse a las personas adecuadas, en el tono correcto, aprovechando cualquier oportunidad que se presente y, por último, hacer un seguimiento para cultivar nuestra red.

Hace unas semanas escribí un artículo para mis amigos de TejeRedes titulado “La colaboración, la semilla del éxito”, donde ponía de manifiesto los beneficios que tiene buscar y crear sinergias entre emprendedores, startups y estos con el sector tradicional y las administraciones públicas. Sirva este artículo como complemento previo a la hora de entablar y cultivar estas relaciones.  

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Fundador de startupscolaborativas.com y conector en OuiShare. Emprendedor y consultor especializado en el sector colaborativo. Entusiasta de los sistemas que empoderan a las personas, los modelos de negocio innovadores y los emprendedores sin miedo a equivocarse. Sígueme en twitter @PakoBautista

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