Connect with us

Semana europea de la movilidad, pongamos que hablo de Madrid

movilidad madrid

Movilidad

Semana europea de la movilidad, pongamos que hablo de Madrid

La semana europea de la movilidad se celebra un año más en diversas ciudades de nuestro continente. Con ocasión de esta serie de eventos, quiero enfocarme en Madrid para analizar los avances que se han producido en los últimos años en la capital en esta materia, así como el camino que aún queda por recorrer en una ciudad con graves problemas de contaminación y saturación.

Este año, movilidad compartida

La cita anual de la Semana Europea de la Movilidad se viene celebrando desde 1999 y cuenta con el apoyo de la Comisión Europea desde el año 2000. España, desde hace muchos años, lidera la participación a través de los diferentes eventos celebrados. El año pasado, de las 2.427 ciudades europeas participantes, 451 ciudades fueron españolas, con 7.047 medidas permanentes presentadas. En esta ocasión, el foco se pone en cuatro áreas: innovación, digitalización, descarbonización y ciudadanía.

Parece claro que el uso inteligente de los recursos, el acceso frente a la propiedad y el compartir trayectos – leitmotiv de la celebración de este año – han calado en todos los estamentos sociales. Además de la movilidad limpia a través de fuentes de energía renovables para luchar contra la contaminación, la saturación de vehículos que sufren nuestras ciudades ve como una de las soluciones la eficiencia a la hora de transportarnos. Menos coches en propiedad y menos asientos vacíos forman parte del abanico de soluciones que muchas urbes están poniendo ya en marcha.

Entre los días 16 y 22 de septiembre, bajo el lema compartir te lleva más lejos, tenemos una cita para conocer las medidas ya existentes de cara a paliar los efectos de la insostenible movilidad que hemos propiciado entre todos hasta nuestros días.

De dónde venimos

Como comentaba en la introducción, voy a centrarme en Madrid, una ciudad que lidera el top 5 de ciudades españolas cuyos índices de contaminación vienen superando el promedio anual de NO2 – partículas de dióxido de nitrógeno nocivas para el ser humano producidas por los motores diesel – establecidos por la Unión Europea. Y donde los protocolos establecidos por el presente equipo de gobierno no son más que parches temporales para paliar situaciones extremas al rebasar ciertos límites. Límites que se rebasaban también con el anterior equipo de gobierno y que tenía la inacción por toda respuesta. Cabe recordar en este punto que el 78% de las emisiones de NO2 proviene del tráfico rodado.

El panorama en la capital es cuanto menos alarmante. Perdemos de media por persona 21 horas en atascos al año. Atascos que incrementan, a su vez, la contaminación y que aumentan la exposición a las emisiones de las personas que se encuentran en ellos. Además, perdemos de media diariamente 20 minutos aparcando – pudiendo llegar hasta los 40 minutos -, siendo la búsqueda de aparcamiento culpable del 30% de los atascos. La pérdida de tiempo por estas causas supone un coste de 350 millones de euros en la capital según un estudio de la Universitat Politècnica de València, no estando incluídos en esta cifra los costes por consumo de combustible.

Con respecto a las muertes relacionadas con la contaminación atmosférica, no he encontrado datos de la capital, pero en España se manejan cifras de hasta 21.000 muertes al año por este motivo. En vista de los datos anteriores, parece claro que buena parte son producidas en ese top 5 liderado por Madrid.

Dónde estamos

Desde hace algunos años se vienen poniendo en marcha una serie de medidas para disuadir del uso del vehículo privado. Sumados a la magnífica red de transporte público con que contamos, tenemos a nuestra disposición diversas y crecientes opciones para desplazarnos por la ciudad.

Desde 2010, Respiro nos demostró a través del CarSharing que no es necesario tener un vehículo en propiedad para poder utilizar uno como si lo fuera. Además, con cifras en la mano, nos explicaron el alto coste de disponer de un coche propio para que se pase el 95% del tiempo parado. A ellos se les unió Bluemove meses después, y desde entonces sus vehículos forman parte de nuestro paisaje. Ambos sistemas de alquiler por horas están integrados con el abono de transportes de Madrid.

A mediados de 2014 aparece BiciMad ofreciendo un servicio de utilización de bicicletas eléctricas situadas en diferentes estaciones dentro de la M30. Si bien es bastante usual ver usuarios por nuestras calles pedaleando, la aún deficiente infraestructura de carriles bici – a pesar de algunos cambios introducidos por el actual consistorio – aún hace que mucha gente se piense su utilización. Para seguir fomentando su uso, y al igual que con el caso anterior, a partir del próximo octubre el servicio se integrará con las tarjetas de transporte público de Madrid.

Con un sistema de carsharing de alquiler por minutos apareció Car2Go finales de 2015 y Emov a finales 2016. Ambos sistemas se han integrado perfectamente en nuestro día a día y es muy habitual ver sus vehículos circular.

En 2017 se unen a estas opciones Ecooltra y Muving, de este último servicio de motosharing hablé en una entrada anterior.

My two cents

Hacia dónde deberíamos seguir yendo

El carsharing en todas sus modalidades (por horas o minutos, parking fijo o flexible) elimina entre 11 y 20 vehículos privados, según el estudio al que se haga referencia. Se espera en breve la llegada de otro operador, aumentando así el número de vehículos y, gracias a la creciente competencia, la calidad del servicio y quizás mejoras en el precio. El reto ahora es ampliar las zonas dentro de la ciudad más allá de la M30.

BiciMad ha mejorado claramente tras pasar a manos del Ayuntamiento de Madrid. Aún falta dejar claro que las bicicletas no son sólo para el verano y sí que son ideales para todos los vecinos de la ciudad, aunque parece ser que ya han tomado nota desde el consistorio. El gran reto es una red de carriles bicis que haga que tanto los usuario como los conductores se sientan seguros al circular.

Polémicas aparte, los servicios tradicionales con conductor de Taxi, a los que se han sumado las opciones de Cabify y Uber para mejorar el servicio gracias a la hasta ahora inexistente competencia, continúan creciendo y se espera el aumento del número de licencias VTC por vía judicial. La expansión de estos servicios aumentará la percepción de que tener un vehículo deja de tener sentido y su uso debería extenderse gracias, además, a las aplicaciones que permiten un uso eficiente, cómodo y más fiable.

La peatonalización de la gran vía es un gran y primer paso para devolver a la ciudadanía su espacio. Recordemos que actualmente los vehículos ocupan entre un 20 y un 30% de la superficie de las ciudades y que podían ser dedicados a zonas verdes para combatir la contaminación.

Compartir trayectos urbanos debe convertirse en una opción natural para ahorrar gastos y tiempo optimizando las plazas disponibles y reduciendo los vehículos en circulación.

Otra medida puesta en marcha recientemente es la recogida de datos de movilidad a través de un nuevo sistema integral. El uso de estos datos para la toma de decisiones mediante big data y el carácter abierto de los mismos serán trascendentales para el presente y futuro de nuestra movilidad.

Tenemos multitud de herramientas a nuestras disposición para modificar nuestros hábitos más contaminantes. Pero por muchas empresas que vengan con soluciones y muchas administraciones públicas que las apoyen y faciliten su aplicación, nada tiene sentido si no cambiamos nosotros.

Feliz Semana Europea de la Movilidad

Foto de portada by Timon Klauser

Déjanos un comentario

Fundador de startupscolaborativas.com y conector en OuiShare. Emprendedor y consultor especializado en el sector colaborativo. Entusiasta de los sistemas que empoderan a las personas, los modelos de negocio innovadores y los emprendedores sin miedo a equivocarse. Sígueme en twitter @PakoBautista

Más en Movilidad

To Top