Conecta con nosotros

El rol de la economía colaborativa en la lucha contra la despoblación

despoblación

Políticas públicas

El rol de la economía colaborativa en la lucha contra la despoblación

En los últimos meses se está hablando mucho sobre despoblación, la España vacía o vaciada o como queramos llamarla, y sobre cómo solucionar este cada vez más grave problema que afecta no solo a los propios municipios que pierden población, sino también a una pocas ciudades cada vez más saturadas. El objetivo de este artículo no es otro que entender cómo la economía colaborativa podría ayudar a mitigar este fenómeno.

Despoblación

Empecemos definiendo a qué nos referimos cuando hablamos de despoblación. El fenómeno de la despoblación consiste en la pérdida continua, total o parcial, de los residentes de un lugar concreto y el consiguiente descenso anormal en su número de habitantes. Este hecho es principalmente producido por la emigración. La baja tasa de natalidad también es otro factor a tener en cuenta, ya que contribuye al envejecimiento de la población y al respectivo aumento de las tasas de mortalidad.

Algunos datos

En España, actualmente el descenso de la población y la desertización demográfica del territorio continúan avanzando de manera exponencial, con cerca de 3.000 núcleos deshabitados, según datos del INE. Otro dato es que el 61.3% de los municipios españoles (4.983 de un total de 8.124) contaba con menos de 1.001 habitantes en la última revisión del padrón municipal de habitantes, mientras que estos territorios ocupan el 40% de la superficie territorial de España.

En esta serie de gráficos podemos ver una radiografía de la situación actual y cómo afecta a algunas zonas. Mientras tanto, otras reciben esa población que se desplaza. Este crecimiento también provoca situaciones negativas en los municipios receptores, como por ejemplo el aumento de los precios de la vivienda -sobre todo en alquiler – debido a la presión de la demanda. Este crecimiento está encabezado por Madrid, Barcelona y Palma de Mallorca, tres de las ciudades con crecimiento neto de población y receptoras principales de este tipo de desplazamiento demográfico.

En el siguiente gráfico podemos ver los datos por provincias

Como vemos, el crecimiento está encabezado por Baleares y Madrid.

En cuanto al porcentaje de municipios por Comunidad Autónoma que han perdido población desde 1998, vemos cómo, efectivamente, las seis primeras son Castilla y León, Asturias, Extremadura, Aragón, Galicia y Castilla – La Mancha, comunidades actualmente más castigadas por este fenómeno.

En cuanto a las provincias y su variación de población entre 2000 y 2018, destaca el dato que muestra que dos provincias castellano manchegas (Guadalajara (1º) y Toledo (7º)) encabezan las que más crecen. Ambas son limítrofes con Madrid y ambas cuentas con conexión con trenes de alta velocidad, lo cual podría explicar este crecimiento. Ninguna novedad en las que han perdido población, coincidiendo con las CCAA anteriormente mencionadas.

Por último, en este gráfico podemos contemplar qué tanto por ciento de población vive en municipios de 1.000 o menos habitantes, así como su evolución a lo largo de los años. Si bien en las dos primeras columnas hay grandes escalones, hay que tener en cuenta que representan 8 y 6 años respectivamente, suponiendo un descenso más gradual a lo largo de esos años que en los siguientes. De cualquier manera, si tomamos el dato del año 2000 y el de 2018, vemos que la diferencia es de 0,84 puntos. Ese 3,12% de 2018 representa, con los datos de la población actual (46 millones), a 1.435.200 personas. En el año 2000 (40,5 millones), con un 3,96% eran 1.603.000 personas las que vivían en municipios de menos de 1.000 habitantes. Esto es, con un crecimiento demográfico del 13,5%, la población en esos municipios se ha visto reducida en 168.600 habitantes.

Efectos y posibles soluciones

En los núcleos emisores que sufren la despoblación es común encontrarnos con ausencia o pérdida servicios básicos como farmacias, médicos, cajeros y oficinas bancarias, conexiones terrestres con otros núcleos a través del transporte colectivo, internet…que conllevan más pérdida de una población, sobre todo joven, que busca poder acceder a esos servicios. Es decir, la propia despoblación favorece su crecimiento exponencial. Como se comentaba en párrafos anteriores, también los municipios receptores sufren, aunque en mucha menor medida, las consecuencias de este éxodo.

Entre las posibles soluciones, que ni mucho menos son todas, ni mucho menos son sencillas de implementar, no encontramos con las siguientes:

Transversales

Digitalización de algunos servicios: Una conexión a internet mínima esencial para suplir algunos servicios de los nombrados anteriormente, como la ausencia de cajeros y oficinas bancarias. La posibilidad del pago electrónico y de hacer gestiones desde el propio ordenador o móvil producen también para este tipo de zonas que el acudir a la oficina o el dinero en metálico sean cosa del pasado. También, algunos tipo de consultas médicas -no todas, por supuesto- podrían ser atendidas vía telemática, eliminando la necesidad de desplazamiento por parte de algunos pacientes y facilitando y aligerando su atención. De la misma manera, para poder aplicar algunas de las opciones que ofrece la economía colaborativa a través de ciertas plataformas es necesario una conexión a internet.

Formación / Intercambio de conocimientos: Antes de entrar en el sector colaborativo conviene recordar la brecha tecnológica, que no sólo existe en cuanto a acceso, sino también en cuanto a conocimiento. La formación, ya sea a través de organismos públicos o privados, así como el intercambio de conocimientos entre pares es algo esencial para tener alguna posibilidad de éxito. La generación más longeva tiene mucho que aportar a los más jóvenes que quieren vivir de manera temporal o permanente en este tipo de zonas. Por ejemplo, temas relacionados con la agricultura, la ganadería, la naturaleza… Los más jóvenes tienen mucho que enseñar a los mayores en cuanto a uso de aplicaciones. Este intercambio generacional, ya existente de manera exitosa en algunas ciudades gracias a proyectos como “Adopta un abuelo”, podría ser clave para el avance en cuanto a habilidades digitales y mayor conocimiento de las zonas rurales por parte de nuestros jóvenes. Esto último es esencial para que los profesionales, políticos y ciudadanía en general de las próximas generaciones ponga más el foco en este asunto.

Economía colaborativa

La economía colaborativa, a través de las diversas plataformas que la conforman, puede ofrecer algunas herramientas útiles para ayudar a dinamizar algunas de esas zonas. Aquí algunos ejemplos:

  • Transporte: Dos tercios de los viajes realizados en BlaBlaCar carecen de conexión directa por medios de transporte tradicionales. No parece descabellado pensar que aplicaciones como ésta ya forman parte de la solución para conectar muchos municipios en situación o con riesgo de despoblación. Además, este 2019 continúan apostando por cubrir muchos de estas zonas no cubiertas a través de paradas intermedias de viajes con otros destinos a través de un algoritmo especialmente diseñado para ello.
  • Turismo: La utilización de viviendas vacías para acoger viajeros es algo que ya se está planteando para aportar aún más eficiencia al turismo rural y al medio que lo acoge. La tecnología es la visagra que puede abrir esa puerta definitivamente. Por otra parte, las experiencias reales, abundantes en esas zonas, a través de las artes pesqueras, la agricultura o la ganadería ofrecen una gran oportunidad en un momento en el que el turismo naranja y la búsqueda de nuevas formas de turismo están en auge.
  • Alimentación: Con el auge del FoodTech (o la tecnología aplicada al sector de la alimentación), cada vez será más importante la contribución de pequeños núcleos dedicados a la agricultura. Plataformas como Crowdfarming o Farmidable trabajan con productores de cercanía, que buscan la sostenibilidad y un sistema de precios más justo, a la vez que una alimentación más equilibrada.
  • Financiación: El crowdfunding puede ser una herramienta muy útil a la hora de financiar proyectos. Ya contamos con plataformas enfocadas en canalizar préstamos de cara a financiar iniciativas relacionados con el agua, la educación, la alimentación, la economía circular, la sanidad, las comunidades y la movilidad. Gracias a esta plataformas se han financiado proyectos, por ejemplo, para una instalación solar fotovoltaica en Viladamat (Girona) una localidad que cuenta con 400 habitantes.

My two cents

Estos son sólo algunos de los ejemplos existentes. Otro sectores como la segunda mano o la propia formación se ven favorecidos por plataformas que facilitan la puesta en contacto de demandantes y oferentes de una manera sencilla y segura.

La regulación ha de fomentar el uso de todas estas aplicaciones a nivel general, pero muy especialmente deberá favorecer la colaboración público privada para su desarrollo en zonas sensibles, como son las que sufren la despoblación.

Ya hay en marcha muchos proyectos para ayudar a paliar este grave problema. Durante los próximos meses podremos ir viendo en este medio algunos ejemplos, en algunos de ellos Startups Colaborativas está muy presente.

Foto de portada by unsplash-logoNadia Jamnik

Déjanos un comentario
Avatar

Viviendo en el futuro del trabajo como consultor, blogger, autor, profesor y speaker especializado en el sector colaborativo. Fundador de startupscolaborativas.com y conector en OuiShare. Entusiasta de los sistemas que empoderan a las personas, los modelos de negocio innovadores y los emprendedores sin miedo a equivocarse. Sígueme en twitter @PakoBautista

Más en Políticas públicas

Con el apoyo de

despacho ius-aequitas

Subscribe

El libro “Startups Colaborativas y otras historias del sector” ya está a la venta. ¡Consigue tu ejemplar!

Ir arriba

¡Forma parte de Startups Colaborativas!

No te pierdas las actualizaciones y las novedades de este espacio para estar al día de lo que ocurre en la economía colaborativa



Responsable: Titular de este blog Finalidad: Envío de artículos publicados en este blog Legitimación: Consentimiento del interesado Destinatarios: No se comunican ni se ceden datos a ninguna persona o empresa. Derechos: Tienes derecho a acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional Información adicional: Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos Personales en el siguiente enlace
De acuerdo con lo dispuesto en el RGPD

You have Successfully Subscribed!